martes, 27 de agosto de 2013

Liberalismo: el fascismo de la democracia




 
Según Benito Mussolini el fascismo es totalitario, y el estado fascista - síntesis y unidad que incluye todos los valores - interpreta, desarrolla y potencia toda la vida de un pueblo.

El liberalismo es una doctrina que se basa en la defensa de las iniciativas individuales y que busca limitar la intervención del Estado.
  • El liberalismo económico con la no intervención del Estado,  garantiza la igualdad de condiciones y se establece un mercado competencia perfecta. La falta de intervención del Estado, no permite la ayuda social.
  • El liberalismo social  defiende la libertad en las conductas privadas de los individuos y en sus relaciones sociales.
  • El liberalismo político entrega el poder a los ciudadanos, quienes eligen a sus representantes de manera libre y soberana.

Según estas definiciones parece imposible y descabellado decir que liberalismo es igual a fascismo.


Pero he aquí la cuestión, el pueblo elige pero ¿entre que opciones? …

Aparentemente existen muchos partidos inscritos ¿cual es el problema?

El sistema liberal, que permite elecciones democráticas, sustituyó al absolutismo que fue derrocado por los terratenientes y señoritos de la época con la ayuda de un ejercito bien untado por ellos.

Una vez derrocado el Rey absolutista enarbolaron la bandera de la liberación del absolutismo y se presentaron al pueblo como la opción a elegir en la nueva democracia que planteaban.

Y he ahí la trampa. Salen elegidos los que más publicidad se hacen y en consecuencia los que mas dinero tienen. Salieron elegidos los terratenientes que derrocaron al Rey absolutista.

Terratenientes con ideas liberales que a día de hoy están representados en las siglas PP (Partido Popular) y PSOE (Partido Socialista Obrero Español) y que son los que manejan mucho dinero para publicitarse.

Tal es el cachondeo que incluso tenemos una monarquía parlamentaria donde se recupera al Rey derrocado (bueno, su nieto) porque ni pincha ni corta (pero bien que cobra), y tenemos un parlamento lleno de LIBERALES.

Estos hijos o nietos o vinculados de sangre a aquellos terratenientes LIBERALES, promulgan leyes al dictado de los Mercados contradiciendo sus propios programas electorales que sólo sirven como publicidad para que les sigamos votando.

En definitiva vemos, que esta monarquía parlamentaria, interpreta, desarrolla y potencia toda la vida de un pueblo sin el consentimiento de este (de forma totalitaria).

Si volvemos a leer la propia definición que Mussolini hacía del fascismo, vemos que coincide plenamente con la actual democracia parlamentaria.



De esta forma queda demostrado que liberalismo es igual a fascismo, porque primando la LIBERTAD respecto a la IGUALDAD, se fomenta que siempre que gane el poderoso y que este lo sea cada vez más.

Se fomenta la concentración de poder y por tanto se fomenta la existencia y superviviencia del fascismo incluso dentro de una democracia.

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