Según
Benito Mussolini el fascismo es totalitario, y el estado
fascista - síntesis y unidad que incluye todos los valores -
interpreta, desarrolla y potencia toda la vida de un pueblo.
El
liberalismo
es una doctrina
que se basa en la defensa
de las iniciativas individuales
y que busca limitar la intervención del Estado.
- El liberalismo económico con la no intervención del Estado, garantiza la igualdad de condiciones y se establece un mercado competencia perfecta. La falta de intervención del Estado, no permite la ayuda social.
- El liberalismo social defiende la libertad en las conductas privadas de los individuos y en sus relaciones sociales.
- El liberalismo político entrega el poder a los ciudadanos, quienes eligen a sus representantes de manera libre y soberana.
Según
estas definiciones parece imposible y descabellado decir que
liberalismo es igual a fascismo.
Pero
he aquí la cuestión, el pueblo elige pero ¿entre que opciones? …
Aparentemente
existen muchos partidos inscritos ¿cual es el problema?
El
sistema liberal, que permite elecciones democráticas, sustituyó al
absolutismo que fue derrocado por los terratenientes y señoritos de
la época con la ayuda de un ejercito bien untado por ellos.
Una
vez derrocado el Rey absolutista enarbolaron la bandera de la
liberación del absolutismo y se presentaron al pueblo como la opción
a elegir en la nueva democracia que planteaban.
Y
he ahí la trampa. Salen elegidos los que más publicidad se hacen y
en consecuencia los que mas dinero tienen. Salieron elegidos los
terratenientes que derrocaron al Rey absolutista.
Terratenientes
con ideas liberales que a día de hoy están representados en las
siglas PP (Partido Popular) y PSOE (Partido Socialista Obrero
Español) y que son los que manejan mucho dinero para publicitarse.
Tal
es el cachondeo que incluso tenemos una monarquía parlamentaria
donde se recupera al Rey derrocado (bueno, su nieto) porque ni
pincha ni corta (pero bien que cobra), y tenemos un parlamento lleno
de LIBERALES.
Estos
hijos o nietos o vinculados de sangre a aquellos terratenientes
LIBERALES, promulgan leyes al dictado de los Mercados contradiciendo
sus propios programas electorales que sólo sirven como publicidad
para que les sigamos votando.
En
definitiva vemos, que esta monarquía parlamentaria, interpreta,
desarrolla y potencia toda la vida de un pueblo sin el consentimiento
de este (de forma totalitaria).
Si
volvemos a leer la propia definición que Mussolini hacía del
fascismo, vemos que coincide plenamente con la actual democracia
parlamentaria.
De
esta forma queda demostrado que liberalismo es igual a fascismo,
porque primando la LIBERTAD respecto a la IGUALDAD, se fomenta que
siempre que gane el poderoso y que este lo sea cada vez más.
Se
fomenta la concentración de poder y por tanto se fomenta la
existencia y superviviencia del fascismo incluso dentro de una
democracia.

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